Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO QUINCE
Nos mirábamos en silencio con ganas de arrancarnos la ropa mutuamente, recorríamos nuestros cuerpos con nuestros ojos. Nuestras miradas hablaban y pedían a gritos volver a tocarse.
Tuvimos que contenernos porque la noche no pedía sexo si no respuestas. Y aún tenía mucho por aclararme.
Mis pensamientos se detienen por







