Esas palabras tranquilizaron Amanda durante todo el trayecto del camino, hasta se durmió en el avión. Jhon solo la contempla y se ríe, no había conocido esa parte de su amada, pero sí que sabe ser bien terca.
¡Ring, Ring, Ring!
Resuena el celular de Jhon, pero él no tiene pensado tomar la llamada. Al segundo sonido, Amanda despertó y solo lo observó, mientras él miraba aquella pantalla muy decidido a no tomarla. Él apaga el celular y sigue contemplando a su pequeño hijo que lleva en brazos. Unos