— Buen trabajo Aradia, siempre nos sorprendes.
— Gracias chicos – sonrió Love - ¿Y ahora qué? – los miro – Debo ser sincera, espero una fiesta de bienvenida dónde ustedes se desnudaban.
— Podemos hacerlo – dijo el mexicano.
— Paso – dijo el chino.
— No chiquito – le sonrió Love.
— Ya, a ver cálmense todos – sonrió Armando – Love tiene razón, y es por eso que hoy te tenemos una sorpresa.
— Perfecto – sonrió mirándolos.
— Consigue niñera para toda la noche – dijo Juanjo – Porque hoy será una lar