*—Max:
Por más que intentara hacer algo, todo estaba condenado a desmoronarse.
Max había pasado las últimas semanas investigando, revisando informes financieros, buscando alguna manera de impedir lo inevitable. Sin embargo, no importaba cuánto se esforzara, todo era en vano. Jefferson McKay había sido un hombre imprudente, más un soñador que un verdadero empresario. No tenía visión, no sabía manejar una compañía, y ahora, su mala administración estaba a punto de costarle todo.
Y Max… no