*—Max:
Estaba completamente tenso.
Max se llevó una mano al cuello y, con un gesto brusco, tomó el nudo de la corbata que tenía puesta, tirando un poco para aflojarla. Sin embargo, sabía que eso no era lo que realmente lo tenía agobiado, no era la corbata ni el calor de la sala. Era la situación en su vida, esa maldita sensación de estar atrapado en un ciclo que no podía controlar. Todo parecía desmoronarse, y él no podía hacer nada al respecto.
La mirada de Max recorrió el gran salón de