Mundo ficciónIniciar sesiónPuerto Escondido, Oaxaca.
Álvaro acarició el cuello de Alondra mientras la tenía sentada sobre sus piernas, faltaba tan poco para que él regresara a la ciudad que deseaba no separarse de ella bajo ninguna circunstancia. Sintió una gran tranquilidad al verla casi recuperada por completo. Durante las dos semanas que se quedó con ella, la obligó a permanecer recostada, hizo que se alimentara bien, además de estar pendiente de su medicación. Salier
Tiempo de estar separados, a esperar, para volver a estar reunidos. La vida sigue como la de todos lo que forman parte de esta historia. Saludos.







