El eco de lo sucedido en la oficina entre Rosa Santori y Sofía aún resonaba en todo el bufete. La agresión pública de Rosa y la posterior intervención de Santori habían dejado a Valeria en una posición extremadamente vulnerable. Aunque Valeria era accionista del bufete, su posición era simplemente la de una más entre varios, sin el peso ni la autoridad de Matteo Santori o, mucho menos, de Alessandro Bernardi, el accionista mayoritario. Santori, furioso por la manipulación y los intentos de Vale