La noticia de que un donante había sido encontrado para el trasplante de corazón de su hermana trajo consigo una mezcla de alivio y ansiedad para Sofía. Aunque finalmente había una posibilidad de salvarla, la sombra de la incertidumbre aún pesaba sobre ella. Y, como siempre, Sofía enfrentaba este momento crucial prácticamente sola.
La relación con su familia había sido un lastre constante en su vida. Su madre, María, y su padrastro no habían mostrado ningún interés en el bienestar de su hermana