*—Chris:
El silencio que quedó después fue casi reconfortante y Chris dejó escapar un largo suspiro mientras aflojaba ligeramente el nudo de su corbata.
Sonreír, aparentar interés y comportarse como un hombre encantador era, sin duda, una de las partes más agotadoras de su trabajo. Sin embargo, los negocios siempre exigían interpretar un papel, y Christopher Bryant llevaba tantos años haciéndolo que aquella máscara terminaba resultando casi tan natural como su verdadero rostro.
Chris decidió de