*—Chris:
Salió de su apartamento y descendió hasta el estacionamiento privado del edificio, donde lo esperaba su Lamborghini Revuelto negro de acabado brillante.
El deportivo, de líneas agresivas, carrocería baja y un rugido inconfundible al encender el motor V12 híbrido, era una de las tantas excentricidades que Christopher se permitía gracias a su fortuna.
No era un hombre que buscara llamar la atención, pero tampoco tenía motivos para ocultar el éxito que había alcanzado.
Subió al vehícul