*—Chris:
Se encontraba conversando con Lucien Bates, uno de los inversionistas más respetados del país y heredero de una influyente familia dedicada al sector financiero, cuando un destello dorado llamó su atención desde la entrada del salón.
Chris dejó la frase a la mitad. Sus ojos permanecieron fijos en aquella figura femenina que acababa de cruzar las puertas y, por un instante, todo el ruido del salón pareció desaparecer.
—¿Qué demonios…? —preguntó sorprendido.
Era Cassadee McKay.
Chris v