Mundo ficciónIniciar sesiónLa puerta se abrió por completo. Logramos observar a la perfección de quién se trataba. Quise que me tragara la tierra, o mejor dicho, quise que se lo tragara a él.
—¡Enano!—grité muy enojada y me cubrí el sostén con las manos—¡Te he dicho mil veces que no entres a mi habitación sin llamar!
—¡Ay! lo siento, no sabía que estabas en pleno acto sexual. ¡Hey!—esa interjección la utilizó dirigiéndose a Lucas—¿Cómo te ha funcionado mi hermana en la cama







