Punto de vista de Flavia (POV)
Me negaba a aceptar esto.
Me desperté a la mañana siguiente con una resolución fría y desesperada en el pecho: no iba a pasar ni un solo día más como la prisionera de Andrés Zamora.
En el momento en que el sol de la mañana bañó la habitación, comencé a probar los límites de mi encierro. Inspeccioné las altas ventanas de cristal... cerradas con fuerza desde el exterior. Salí al balcón, solo para encontrar los pesados portones de hierro que rodeaban el perímetro ase