Tercera persona (POV)
El fuerte rugido del arma sacudió la habitación silenciosa.
La anciana ahogó un grito, tambaleándose hacia atrás mientras la sangre se acumulaba contra su oscuro abrigo. Pero en ese mismo segundo, Andrés levantó su arma desde donde estaba arrodillado en el suelo. Incluso con una herida sangrante en su propio hombro, su línea de visión permaneció completamente firme.
Disparó tres tiros rápidos directo al pecho de Elisa.
Elisa dejó caer su pesado revólver al suelo. No cayó d