Tercera persona (POV)
Los monitores médicos emitían pitidos silenciosos en la habitación privada del hospital. Dario dormía en la cama, con su respiración lenta y constante bajo la manta blanca. A su lado, Enrique estaba sentado en silencio, sosteniendo su mano.
Después de todo lo que había sucedido, a Enrique todavía le resultaba difícil creer que estaba sentado al lado de Dario en lugar de estar de luto por él.
El suave clic de la puerta al abrirse rompió el silencio.
Flavia y Andrés entraron