Punto de vista de Flavia (POV)
La entrada estaba completamente a oscuras, tragada por un silencio absoluto.
Me quedé de pie al pie de la gran escalera, incapaz de mover un solo músculo. A pocos metros, Andres estaba de pie bajo la luz amarilla y tenue. Su camisa blanca estaba completamente empapada de sangre oscura y carmesí.
En su mano derecha, una pistola negra apuntaba directamente a mi pecho.
Mi cuerpo temblaba violentamente. Forcé a mis cuerdas vocales a funcionar, con la voz tan quebrada