Punto de vista de Flavia (POV)
La polvorienta cabaña se desvaneció en una completa insignificancia en el segundo en que su boca se estrelló contra la mía.
No fue como los besos frenéticos e instruccionales de nuestras lecciones anteriores. No había ningún módulo, ningún cronómetro, ninguna distancia clínica.
"Andrés..." ahogué un jadeo en su cuello, con mis manos agarrándose a sus hombros mojados mientras me presionaba profundamente contra los cojines del viejo sofá.
Rompió el beso solo lo sufi