20. Mi vida es un túnel sin tu luz
Harry:
No deje que emitiera palabra alguna, solo me enfoque en devorar su boca, sus labios carmesíes me volvían loco, la veneraba, era mi nueva musa y no pude evitar perderme en ella, y menos, olvidar que me estaba dando la alegría más grande, mi hijo y su amor.
–Déjame explicarte todo, déjame hacerte participe de mi vida, porque en serio, te amo y sin tu permiso– dijo decidida y eso me desconcertaba, en la cabeza me pasaron muchas locuras, tal vez la orille a este punto, y no debía de ser así