Sentí que un peso de encima fue quitado. Antes de ir a ver a Victoria tenia que desestresarme por lo que le pedí a Cristopher que me llevara a Bon Appétit, estaba lleno, y imagine lo que sucedió esta mañana y me daba vergüenza con Erik. No he llamado a Gonzalo y tengo que dejar las cosas claras entre los dos para que el negocio surge.
—Entonces era cierto… —Anabelle se sentó en una silla donde descansaba su turno.
—Si, no sabes las barbaridades que se me vinieron a la cabeza.
—Imagino… —dijo An