Alessandro
Tengo la extraña costumbre de actuar como un loco cuando los planes salen mal.
A veces podía adentrarme en el mar o afeitarme la cabeza hasta dejarme brillante. A veces me mataba de hambre como castigo, sin hacer nada más que beber vino embriagante. Y otros días, me daba un capricho haciéndome uno o dos tatuajes.
En esta noche loca, he decidido caminar descalzo ya que mi intento anterior de hundirme en el océano durante unos segundos se arruinó.
Ahora mismo voy de camino a un pequeño