Alessandro
Hace unos diez años, recibí un mensaje que me sumió en una profunda desorientación. Era de unos matones liderados por el líder desquiciado de un partido político que se había atrevido a capturar a mi madre porque el CDP se había negado a obedecer sus órdenes.
Nunca he olvidado cómo me sentí ese día. Fue esa sensación la que me impulsó a superar cada obstáculo hasta que mi madre estuvo en mis brazos.
Sin embargo, ella ya había muerto.
Mientras conducía como un loco hacia la dirección