Mirabella Leone
Al salir de ese lugar tan lúgubre, siento una paz inexplicable, como si las cadenas que me ataban con esa persona por fin fueron rotas, cada paso que doy me siento más liviana, como si lo que me atormentaba ya no lo hará más.
Cada golpe, cada maltrato que sufrí de su parte solo queda en mi recuerdo, como un mal sueño, uno que por años atormentó mi existencia, pero que ahora suelto sin mirar atrás.
Siempre me pregunte el porqué de su odio, pero hoy se la verdad, él no era mi padre