— Cerecita. - me llama con una pequeña sonrisa y un gesto de preocupación, que justo ahora me irrita
Hago como si no hubiese escuchado nada, mi cabeza me está pasando una mala jugada. Él no puede estar aquí frente a mí, lo sé, dejó en claro lo que significó para su vida.
— Cerecita. - volvió a decir.
Fije mi mirada en su dirección, lo observe sin ninguna expresión en el rostro, lo que menos deseaba era verlo, en estos momentos no toleraba su presencia, ni su rostro, en resumen, no soportaba ten