Su felicidad hizo que no le diera importancia al asunto, no le contó nada, aunque se mostró muy emocionado. Al dejar la llamada se dispuso a continuar con sus deberes, aunque se habían encontrado un par de veces para comer algunas cosas con Violet.
Así finalmente se había ido el día. La familia se había ido a casa, donde disfrutaron de una cena preparada por Violet, dado que quería cumplir un antojo, mientras Ignacio trabajaba en nuevas campañas y veía a Salomé jugar.
Luego de cenar, comparti