Mundo de ficçãoIniciar sessãoNi el aire acondicionado del auto era capaz de aplacar el sofocante y tenso ambiente dentro. Llevaban la mitad del recorrido y no se habían dirigido la palabra.
Cristián tenía los nudillos blancos de apretar el timón y presionaba los dientes molesto, ya se estaba cansando de los aires de magnate de su compañera y por mucho que fuera su pareja predestinada todo te







