Capítulo 31. No dejes de pensar en mí
Alessandra notó la preocupación en el rostro de Marcelo y la tensión en sus hombros fue evidente y por mucho que ella no hubiese deseado dejarlo ir, tenía que hacerlo. Lo malo era no poder estar a su lado en esos momentos, debido al estatus de su relación delante de la familia.
—Ve con cuidado y, por favor, llámame —le pidió dándole un beso en los labios para despedirse.
Marcelo empezaba a odiar tener que dejar a Alessandra de esa manera, pero no podía hacer caso omiso, ni oídos sordos a una ll