Capítulo 63. Te amo sin medida
«¡Son dos corazones! ¡Hay dos latidos diferentes!»
—¡Dios, ¿cómo fue que no me di cuenta antes?! —cuestionó la doctora, estaba sorprendida, pero no más de lo que se encontraban los padres. Alessandra presionó la mano de Marcelo con fuerza, mientras él parecía estar en shock. Por supuesto que no era algo que se esperaba, pero ahora era una realidad.
—¿Dos? —preguntó Marcelo, parpadeando varias veces, como si estuviera despertando de un sueño.
—Sí, hay dos corazones latiendo. No hay manera de que