[DANE]
Cuando Keira me habló de su amor por pintar y de que ese era uno de sus pasatiempos, jamás imaginé que tuviera tanto talento. Mucho menos que se vería tan plena, tan concentrada y feliz, sentada frente a un lienzo, dejando que sus manos se movieran libres mientras el pincel se deslizaba con una sutileza admirable, creando trazos elegantes y seguros, dignos de cualquiera de los pintores más reconocidos.
Tal vez la subestimé. Tal vez pensé que era una de esas típicas niñas ricas que creen