[KEIRA]
No he podido dejar de pensar en lo que ocurrió con Dane. Sé que no lo hice para demostrarle nada a nadie, pero tampoco puedo negar que las palabras de Mauricio lastimaron mi ego femenino más de lo que quisiera admitir… y que querer sentirme deseada, valorada, vista, fue lo que terminó por empujarme a romper con todos mis propios esquemas. Lo que no calculé fue que él —Dane— me haría querer más. Más de su boca. Más de su piel. Más de esa sensación de libertad y locura que me sacó del eje