Capítulo 40. No es lo que parece.
El chofer estacionó frente a la Corporación Grimaldi y Amanda se bajó del carro llamando la atención de todos.
Llevaba puesto un traje muy elegante y unos tacones altos que la hacían ver súper segura de sí misma.
Apenas entró al lobby, los empleados empezaron a saludarla casi con sorpresa. Ya no era la esposa que pasaba desapercibida; ahora se hacía notar.
—Buen día, señora Grimaldi.
Ella regaló una sonrisa elegante y caminó directo al ascensor privado.
Llevaba una carpeta bajo el brazo, pues ne