LETICIA
Una hora después del altercado que tuvimos, me reuní con Alessandro en el restaurante del hotel para tomar el desayuno. Mientras caminaba hacia él, advertí su crítica mirada hacia mi atuendo que consistía en unos vaqueros gastados de color negro y una camiseta blanca con la fotografía de la banda Héroes del Silencio.
—Debemos renovar tu guardarropas con urgencia —frunció las cejas mientras bebía café. Volvió a volcar su atención en el periódico que estaba leyendo y tomé asiento frente