Capítulo 76. La tentación de un monstruo
Alex la besó, pero esta vez a conciencia, Irina sintió la pared metálica del deposito a su espalda y el cuerpo caliente de Alex sobre ella. El aroma de su colonia la envolvió, la dejó sin argumentos, su lengua sin capacidad de habla, pues ahora recibía la visita de la lengua de Alex que la tentaba a jugar, a dejarse llevar.
Irina permitió que su lengua se encontrara con la de él y fue recompensada con la suave y sensual succión de los labios ávidos de Alex. Un escalofrío le recorrió la espal