Capítulo 44. Secretos por descubrir
Irina volteó, preparada para la inminente verdad, no había razón plausible para que ella estuviera aquí, pero en cuanto volteó su mirada tuvo que bajar.
La pequeña Ema abrazando a su peluche sonrió al verla.
Irina no había visto a la niña el día de hoy, sintió un gran alivio al ver que era ella, pero también la ternura de la niña la hizo sonreír.
— ¿Vino Ryan? —Preguntó Ema.
Irina se inclinó para quedar a su altura.
—No, él se quedó con mi mamá.
La niña bajó los ojos y se le