¿Qué te pasa, Lara? ¿Papá te quitará tu enorme paga si le desagradas? Me aseguró que harías lo que yo quiera. Bueno, las cartas están sobre la mesa: ¿cuánto vale tu integridad? -se burló.
Lara entrecerró sus ojos, llenos de ira al instante. Que pensara lo que quisiera. Prefería que la considerara una socialité codiciosa a que supiera la realidad de los años de abuso que había sufrido, de cuánto tiempo había sido solo una niña débil, patética y abatida. Nunca se borraría de la cabeza la imagen d