Aramis junto con Devika miraban la escena desde lejos, ellos al parecer se encontraban más que acostumbrados a ver a ese par discutir de esa manera.
—Es bueno ver que ustedes dos se llevan bien —el tío de Zahid los observaba de lejos —. Justo por eso es que deseo extender una invitación para usted, señorita Rizik. Verá, dentro de poco es mi cumpleaños y la madre de esta cabeza dura insiste en que lo celebre, así que está cordialmente invitada, espero que pueda asistir.
—Claro, ahí estaré —Kenna