Terminamos las compras y luego las invité a comer un helado, estábamos sentados en una mesa de la planta baja cuando varias personas se acercaron para tomarse una foto con la princesa del Zoco. En fin, las cosas que tenía que soportar.
— Adiós — ella les sonrió amablemente — que tengan un buen día.
— “Adiós” — sonreí con burla mientras movía mis pestañas — “que tengan un buen día.”
— ¡Eres un idiota! — Ella me dio un golpe — ¿Por qué te encanta fastidiarme tanto? Desde que nos conocimos, eres a