Mundo ficciónIniciar sesiónMariano ríe suavemente, “vamos, muerde mi brazo o el hombro… eso te ayudará…”
“No, porfis…”
“Voy a contar a tres… es el último y ya con eso te dejo…”
Matilda sacudía su cabeza, pero al hacerlo se aferraba más y más a Mariano.
“Lista o no… tengo que hacerlo, ¿sí?
Tres… dos…”
Sin haber llegado al uno, Matilda ya había clavado sus dientes en el hombro de Mariano, mientras él aplicaba el ungüento en la última heridita. Definitivamente le iba a arder, era







