Mundo ficciónIniciar sesiónLa atracción era magnética e innegable. Lástima que él no se sentía así. Es lo que Matilda pensaba.
Por otro lado, Mariano estaba teniendo justo el mismo pensamiento. Quería abrazar a Matilda y besarla. Besarla hasta que se convirtieran en uno solo. Hasta que sus preocupaciones se disiparan y solo quedaran ellos dos en su mundo.
Ambos estaban ahogados en los ojos del otro, tantas cosas por decir o por h







