61.

En ese momento siente como el calor inunda su rostro y sus mejillas se vuelven completamente rojas, además de susto un poco de pena, “Mariano, te hacía ya en oficina… Y no, no eres invisible, estaba perdida en mis pensamientos.”

Mariano le sonríe y soba su cabeza, “Debo recordarle Srita. del Bosco que me sedó para dormir toda la noche.”

“Vamos, así como que sedar… pues no.

Te di u

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP