Mundo ficciónIniciar sesiónEn ese momento siente como el calor inunda su rostro y sus mejillas se vuelven completamente rojas, además de susto un poco de pena, “Mariano, te hacía ya en oficina… Y no, no eres invisible, estaba perdida en mis pensamientos.”
Mariano le sonríe y soba su cabeza, “Debo recordarle Srita. del Bosco que me sedó para dormir toda la noche.”
“Vamos, así como que sedar… pues no.
Te di u







