49.
Nicolás no puede evitar admirar su belleza, sin duda un patán como Miguel no tiene nada que ver con alguien con la elegancia, delicadeza y belleza que tiene Matilda, “vengo en nombre de mi cliente, Miguel Santana.”
En ese momento llega un mesero con una bebida para Matilda, solo con el aroma Matilda pudo reconocer que era uno de sus tés calientes preferidos, asiente en aceptación pero no se acerca a este. El abogado definitivamente había llegado con las indicaciones de Miguel.
“Sr. Rodríguez, no