Mundo de ficçãoIniciar sessãoFaltaban algunos minutos para finalizar el día, y no podía terminar sin la llamada especial.
“¡Hola, guapa!”, le dice en un tono calmado, que hasta sonaba seductor.
“Hola, Mar.”
“¿Cómo vas en casa?
No me digas que no me has extrañado tan solo un poco…”
Matilda se ríe, “meh.
No creo.”
Mariano ríe, “esa ni tú te la crees.&rdq







