Mundo de ficçãoIniciar sessãoCon la partida de Mariano, los días de Matilda se volvieron más callados.
Uno a uno, sus amigos también se habían marchado para pasar el año nuevo con sus familiares.
Erick, llamaba por error ocasionalmente. Por entrar a alguna aplicación de juego, terminaba en el chat de Matilda y hacían videollamadas.
“¡Hola, piojo!”
“¡Tia, Tita!”
“¿Cómo estás?&r







