162.
Las interacciones en la oficina cada vez eran más cálidas entre Matilda y Mariano.
Mariano le regalaba suaves sonrisas a Matilda, a veces eran casi imperceptibles, mientras estaban en reuniones.
Mariano buscaba a Matilda con la mirada, en cada momento que se podía, al entrar a un despacho o sala de reuniones, áreas comunes y demás.
Las miradas, cada vez, duraban un segundo más, provocando que Matilda se ruborizara más a menudo.
El tono de voz, con Matilda siempre era más suave, pero ahora la di