122.
“¡Buenos días, jefecita!”
Entra Luis Valverde al despacho de Matilda.
Matilda vuelve a ver su reloj, lunes 9:30am.
“Sr. Valverde, por poco creí que no vendría.”
Le dice Matilda un poco en broma, pero en realidad, no. No soportaba la impuntualidad.
“No, no jefecita… ¡hola Juan! ¡Hola Betsabe!”
Matilda lo corrige, “Bernadette…”
“Sí, eso dije.”
Matilda se rasca detrás de la oreja, con los ojos cerrados. Se comenzaba a arrepentir de su buena voluntad de haberlo ‘contratado’, no sabía adónde la iba a