105.
A Matilda, le daba un poco de tristeza esa nueva realidad. Sabe que, desde que Mariano lleva su cargo, su vida se enfocó en trabajo, por lo que se la pasaba en estos eventos e iba solo.
“Y lo has hecho bien…”
“Pero, ahora, tú me vas a acompañar.”
“Jajaja, sabes que prometí que así sería… mientras…”
Mariano entendió hacia dónde se dirigía Matilda, “ah ah…” la interrumpe, no dejando que finalice la frase. “Siempre es siempre.”
“Jajaja, Mar, no dijiste eso… dijiste que solo ‘cuando fuera necesario