Ivette se abrazaba a Owen con una sonrisa en los labios, emocionada por la velada.
—¿Quieres ir conmigo a la gala? Me dieron una invitación como representante de mi agencia. Habrá un montón de posibles inversores ahí. Seguro te encantará.
Soltó una risita, y Owen le alborotó el pelo con cariño.
—¿En serio quieres que vaya contigo?
—¡Claro, tontito! ¿Con quién más querría ir? —Los ojos de la castaña brillaban cuando lo veía.
Él era su mundo de todas las maneras posibles.
—Perfecto —murmuró Owen—