Entre tanto la cena llegó a la habitación de Loren poco después de que la puerta del salón se cerrara tras la partida de Frida Montclair. Damian había ordenado que se la llevaran arriba, probablemente porque no quería que su esposa apareciera durante la reunión ni que ninguno de sus socios tuviera que encontrarse con ella. Sobre la pequeña mesa junto al ventanal habían colocado varios platos cuidadosamente preparados, una copa de agua y un postre que Loren apenas llegó a tocar. Agradeció al em