Cuando finalmente regresaron a la Villa de Tulipanes, la noche había avanzado considerablemente y el cansancio comenzaba a pesar sobre el cuerpo de Loren. El vendaje que cubría parte de su frente le producía una ligera molestia cada vez que movía el rostro, pero lo que más agotaba su mente no era el dolor físico, sino todo lo que había ocurrido en unas pocas horas. Había bailado con Damian frente a cientos de personas, había sido observada y juzgada por una sociedad que apenas conocía, había es