Noto que sus brazos están más delgados, su cara y sus piernas también.
—¿Y cómo estamos seguros de que ella es hija del hijo de puta de Lauro? —me pregunta uno de ellos.
—Investigué muy bien y creen que les mostraría a un impostor sin estar seguro —menciono y todos asienten con la cabeza.
Hago una seña con la mano para que Anabela tome asiento a un lado de la mesa.
Ella se sienta y yo también tomo asiento, levanto mi mano y los sirvientes comienzan a poner la comida en la mesa.
Mi mirada n