Mundo ficciónIniciar sesión—Quiero que me digas la verdad, Franco —dijo Valeria cuando se sentó en la silla frente al escritorio de su, todavía, prometido—. Dependiendo de lo que me digas ahora, nuestra relación seguirá su marcha o no.
Franco miró a Valeria a los ojos y notó el fulgor de que no mentía y estaba dispuesta, sobre Cielo y Tierra, a cumplir la condición que







